Entradas

NO RESISTÁIS AL QUE ES MALO

No resistáis al que es malo. Mateo 5:39-48. “Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha,  vuélvele  también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así l...

EL CRISTO DE DIOS

El Cristo de Dios. Lucas 9:20. “Él les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.” Cuando hablamos del Cristo de Dios es necesario ubicarnos y saber a qué se refiere la palabra de Dios cuando toca este tema. Es necesario saber que estamos hablando de una persona, no de un concepto. No se trata de que una persona pudiera llegar a llenar unos requisitos para ser llamado el Cristo, sino que es una persona que fue ungido por Dios para llevar a cabo esta función de Cristo. “Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo , Con óleo de alegría más que a tus compañeros .” Hebreos 1:9. Este hecho no debe pasarse por alto. Dios ungió a Nuestro Señor Jesucristo. Esto le da características particulares, inclusive superiores a otros ungidos. Dice claramente que Jesucristo fue ungido: “...más que a tus compañeros.” En el libro de Isaías lo dice de esta manera: “ Y reposará sobre él ...

EL FIN DE NUESTRA FE

El fin de Nuestra Fe 1ra de Pedro 1:3-9 “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,  que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la  salvación de vuestras almas...